El caso de Doris Bither.


Bruno Traversa

Bruno Traversa

California, 22 de Agosto de 1974, los investigadores Barry Taff y Kerry Gaynor se encontraban en una librería dando una conferencia sobre fenómenos paranormales. al finalizar la misma, se les acercó una mujer de unos 30 años llamada Doris Bither comentándoles que en su casa ocurrían cosas realmente extrañas.

Doris, vivía en una casa pequeña con su hija de seis años y sus dos hijos varones de trece y dieciséis años. Aquella tarde Doris obtuvo una cita con los investigadores a los que directamente les confirmó que convivían con espíritus. Contó su increíble experiencia,desde sentir golpes en las paredes, voces y lo que realmente salia de lo común, aseguró haber sido brutalmente golpeada y violada salvajemente por fuerzas invisibles extremadamente violentas.

Gaynor y Taff (como usted lector o yo) inicialmente no creyeron la versión que Doris le contaba. Lo que hacia la historia irreal era el contacto “físico” con los espíritus. A lo sumo uno podía “sentir” fugazmente algo, pero no con la fuerza suficiente como para cometer un acto como el que la mujer les narraba.

Doris siguió con su historia, contando que aquellos actos habían sido también en presencia de otras personas como su hijo quien durante uno de los ataques intentó intervenir al escuchar sus gritos, pero cuando se acercó sintió un fuerte empujón que hizo quebrarle el brazo al niño.

Gaynor y Taff visitaron la casa de Doris. Lo primero que encontraron al ingresar en la vivienda fueron los constantes problemas de baja tensión en la luz. Lo segundo ocurrió mientras se entrevistaban con el chico de dieciséis años, los armarios abrieron sus puertas de pronto y las ollas y sartenes cayeron por toda la cocina.Los investigadores sacaron su polaroid y corrieron al dormitorio de Doris (de donde provenían los peores ruidos) pero cada fotografía que tomaban en la habitación salia luminosas, blancas. Inmediatamente sacaron a Doris de la casa para hacer otra recorrida, pero cuando Doris se fue, los “fenómenos” desaparecieron. Volvieron a tomar fotografías con la misma cámara Polaroid y absolutamente todas las imágenes salieron con normalidad.

Dos meses y medio duró la investigación, Doris describía horribles encuentros con esos seres de la siguiente manera “una especie de hombre enorme, acompañado de dos seres mas pequeños me sujetaban.”

Se reunió a mas de treinta investigadores, todos ingresaron al dormitorio con equipos de filmación y todo tipo de aparatejos extraños mientras Doris aguardaba el encuentro en la cama. Ella comenzó a maldecir y gritar a los espíritus esperando una respuesta que demostrara lo que ella contaba y sucedió. Pasa sorpresa de los investigadores unas luces aparecieron, la niebla verdosa se acumulaba en un rincón. en segundos tomo forma de torso de una persona muy grande pero sin rostro. uno de los investigadores se desplomó, producto de un desmayo.

Las grabaciones fallaron y solo se capturó la imagen de un arco de luz.

La foto de Doris Bither y el arco de luz

La foto de Doris Bither y el arco de luz

Recomendaron a Doris mudarse. La familia se fue a vivir a Texas. los ataques no desaparecieron, Doris continuó siendo atacada.

“La tercera noche decidimos hacer la sesión en el dormitorio. Le pedí al ente que si realmente estaba allí que apareciese, y entonces la luz salió de la pared y se desplazó hasta el medio de la habitación. Empezó a girar y a expandirse en todas direcciones. Teníamos a nueve fotógrafos profesionales distribuidos por la habitación disparando sus cámaras desde todos los ángulos. Fue increíble, ¡esa cosa flotaba en medio de la estancia y era dimensional! Es imposible falsificar algo así sin disponer de sofisticados sistemas de laser”. Taff contó que en realidad
había tres esferas de luz: una verde-amarillenta y dos de luz blanca. “Nosotros vimos bolas de luz. De algún modo las cámaras recogieron arcos luminosos… pero lo que nosotros vimos eran bolas de luz”

Casa de Doris

Casa de Doris

Luego de las sesiones en su casa, los investigadores la trasladaron a Doris —quien a lo largo del caso habría de tener tres embarazos psicológicos— al laboratorio de la Universidad de California, donde se le hizo una especie de casa de cristal en la que, por cierto tiempo, Doris vivió constantemente vigilada por las lentes de las cámaras y los doctores.

Allí, en ese lugar, tuvo la experiencia mas intensa. El cuerpo comenzó a recibir la agresión sexual en todas las poses posibles. Otra vez las cámaras no captaban el momento.

Siguieron muchos otros ataques. Uno de los psicólogos, en una sesión hipnótica, descubrió que Doris había sufrido abusos sexuales durante su infancia.

Con el paso de los años Doris Bither, desapareció junto a su familia. En los últimos años, algunos de los hijos confirmaron todo lo que ocurrió en la casa. En un giro inesperado, mientras que vivía en San Bernardino, Doris sostuvo que se había quedado embarazada de la entidad. Sin embargo, los resultados médicos fueron más sorprendentes aun, un embarazo sin embrión.

Cinco fueron en total las veces que Doris se mudó intentando huir de su; cada vez se mudaba más lejos pero lo único que había conseguido era una disminución en la frecuencia de ataques.

Un día, de manera inexplicable, los ataques cesaron.

Dice Gaynoral respecto: “Parece que el ente la seguía a donde iba. Ella cada vez se mudaba más lejos y los ataques fueron disminuyendo hasta que después de dos años más o menos finalmente cesaron por completo”.

Fue entonces que por fin Doris vivió con tranquilidad hasta que el cáncer la condujo a la muerte un 25 de julio de 2006.
Luego de muchos años, BRIAN HARRIS, el hijo intermedio de Doris Bither dijo:

“Todos experimentamos algún tipo de ataque. Empujones, mordiscos y arañazos. Había alrededor de cuatro entidades en la casa y estas se daban a conocer apareciendo todo el tiempo. Pienso que hacer eso les debía requerir un montón de energía”
Sobre la apariencia de El Ente:
“Sí, como una silueta pero sin claridad. Translúcida y nublada. Era como una escultura, como un cuerpo cincelado. No era una figura completa pero a veces podíamos ver ciertos rasgos.”
“Lo de las violaciones era completamente real. Mi habitación estaba justo al lado de la de mi madre. Yo escuchaba cuando sucedían los ataques. Cosas siendo arrojadas, ella gritando. Luego ella salía de su cuarto y tenía todos esos moretones en sus piernas, en sus muslos internos, justo como en la película.”
“Odiaba cuando se presentaba el equipo, porque sabía que, tan pronto como se fueran, ellos se enojarían tanto que la casa cobraría vida. Era como si los fantasmas estuviesen molestos de que se fueran, como si estuviesen lanzando una rabieta, un berrinche. Entonces las cosas empezaban a volar y nosotros a ser atacados …[…]…¡Era como si la casa cobrase vida! Cosas volando, ollas y sartenes.”
La película que Harris menciona se titula “The Entity” (El Ente) y esta basada en la novela El ente, de Frank De Felitta que narra lo ocurrido en la realidad.
Creerlo o no…

Bruno Traversa

Instantánea de Doris Bither, la verdadera protagonista de estos hechos.

Instantánea de Doris Bither, la verdadera protagonista de estos hechos.

Juegos Prohibidos.


Gladys González Villagrán

Gladys González Villagrán

El éxito rotundo de las novelas 50 sombras de Grey, se basan simplemente en lo oculto, lo tabú.
Ningún lector-salvo raras excepciones- quiere leer en este tipo de novela algo sesudo, plagado de citas literarias, vuelos poéticos e inclusive buena sintaxis.
Buscan ser excitados desde el libro , que éste sea un disparador para el deseo.
Por lo visto E.L. James – la autora- lo logra.
Ha encontrado el punto flaco de mujeres (sobretodo ellas) que aún tienen algún recato hacia las relaciones sexuales, y de las más jóvenes que están haciendo sus primeros aprendizajes de cama.
Grey (su héroe )tiene todo lo que se puede pedir: dinero. Y con él la satisfacción de todos sus caprichos.
Casi infantil. Alguna vez tuvimos la fantasía de ser dominados, ya sea en la vida cotidiana como en el sexo.
Muchas personas toman como alternativa entre sábanas, juegos de alta tensión sexual. Entre ellos, algunos en los que intervienen juguetes y en otros el juguete es uno mismo y el que comparte . Con aditamentos que hacen al misterio, nos remiten a lo oscuro, a las sádicas prácticas medievales.Poniendo entre los dos personajes máscaras que ocultan la verdadera identidad haciéndolo más ardiente.
El que usa la máscara se vuelve “socio” del carácter que esta representando: comparte el brillo de sus ojos, sus movimientos, su fuerza vital. En ocasiones parece que son psicológicamente complementarios y puede estar totalmente unido al carácter que quiere representar (un verdugo, un personaje de novela, y hasta espíritus sufrientes, o seres místicos, abismales e infernales)
Una máscara “Con la mirada perdida y no obstante existente. . . siendo y no siendo ” (Pablo Neruda),o según Octavio Paz “Es la mirada que no mira y mira” . Y eso es lo que hace atrayente al otro: no saber cuál es la identidad diferente o propia, bajo esa cobertura de la cara, asumir riesgos y prestarse a las prácticas que se le imponen.
Quizá un buen porcentaje de los que están leyendo, se animen a reconocer que estos juegos sexuales son explosivos , excitantes, que los han deseado, e inclusive que disfrutan con ellos.
Nacen en la recóndita intimidad de dos seres, se agiganta en sus entrañas y genitales y por fin se desamarran de la realidad en el éxtasis de la sinrazón.
James sabe tocar bien. No importa cómo esté escrito y sus ávidos lectores vibran en cada una de sus páginas…que luego se animen a copiarlo…eso es otro tema.
En tiempos del siglo XXI hasta nos animamos a compartir una buena masturbación colectiva en papel u online…

 GGV

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